viernes, 17 de junio de 2016

La Verdad de la Milanesa (Cambia, todo cambia...)



¡Hola Amigos! 
Arrancamos nuevamente la travesía el lunes 16 de mayo a las 12 del medio día… medio tarde, pero al no tener que hacer más de 35 Kms no pasaba nada con ese horario. 
Salimos de General Villegas que tan bien nos trató, transitamos unos metros por la ruta 188, luego retomamos la 33 y un kilómetro más allá, entramos en la ruta 226. 
La verdad es que el tráfico es muy bajo y es altamente recomendable para pedalear tranquilo.
Ahí viene... ¿No se ve?
El puntito ese...
Ahora si...
Almorzamos y luego de seguir, llegamos a Tres Algarrobos entradas las 4 de la tarde y nos dirigimos a los Bomberos Voluntarios. Llegamos en un mal momento ya que estaban saliendo para un incendio en algún lugar. Nos atendió una señora de la comisión y nos dijo que al cuartel no ingresaba nadie que no fuera de la comitiva de los Bomberos… Así que ante la negativa nos fuimos a la estación de servicio de la plaza principal del pueblo donde de una nos dijeron que no había problema con armar la carpa en el estacionamiento.
Choza Rutera lista pa´pernoctar.
La noche fue fría y no daban ganas de salir a hacer de comer. Por lo que resolvimos con unos mates y Bizcochos. La dormilona nos sorprendió temprano… Rmoy roncaba a las 10 y yo 10 y media me uní a ella.
La mañana nos sorprendió con una macana olímpica de El Nardios… por primera vez en la historia del viaje, se ve que no aguantó y a las 7:45 de la mañana hizo pis dentro de la carpa. La revolución fue impresionante y para nada agradable el despertar de ese día.
Después de limpiar, desayunamos y tipo 10 de la mañana nos vino a hacer una nota “Gabriela Soldani” para su página de Face “Todo Cuenca TV” que pueden ver acá abajo. 



¡Gracias por la buena onda!


Arrancamos la pedaleada a las 11 menos diez de la mañana… Ese día, estuvo particularmente fría la ruta y l viento húmedo, no hizo que todo fuera más fácil… todo lo contrario. Pero había que seguir y ponerle voluntad, así que visualizando una ducha caliente y comodidad para dormir mejor que de costumbre.


Linda locación para un episodio de The Walking Dead... 
Llegamos luego de más de 5 Hrs de travesía a Carlos Tejedor. Fuimos a la YPF que está entrando al pueblo y preguntamos si tenían duchas y un lugar donde acampar… NO. ¿Y saben dónde se puede? Eeemmmm NO. Ok… Muchas gracias Señor YPF. Le pregunté a Romy si quería probar suerte en los Bomberos y si había una negativa por parte de ellos, mínimamente pedir que nos dejaran duchar… y así lo hicimos. Fuimos hasta el centro y llegamos al Cuartel. Nos atendió el Cuartelero y a nuestro pedido, nos dijo que iba a comunicarse con el Jefe para ver qué onda, pero que seguramente no iba a haber drama de que nos quedáramos. Efectivamente nos dijo luego de unos minutos que estaba dada la orden para que pasáramos la noche y que nos ducháramos. También nos dieron dos colchones donde dormir y nos habilitaron una pieza para pernoctar.
El Jefe nos dijo que “el Cuartel es de la gente del pueblo y de los que lo necesiten…”
¡GRACIAS por todo!

Con La Muchachada de Los Bomberos de Cralos Tejedor.
Al otro día nos levantamos y sin desayunar nos vinieron a buscar de la Radio Municipal para hacernos una nota. Mientras nos la hacían, nos invitaron con unos ricos mates y unos tremendos pastelitos de membrillo. De ahí, nos fuimos a la “FM del SOL” donde también nos entrevistaron. Una mañana productiva a nivel publicidad y contacto con la gente.
Salimos de Tejedor pasadas las 12 del mediodía y pedaleamos los siguientes 40.6 Kms con nubes y un frío que iba y venía…
Entramos a la localidad de Curaru pasadas las 5 de la tarde y con el fresco apretando fuerte en todo el cuerpo. Nos dirigimos a los Bomberos por recomendación de los chicos del cuartel de Carlos Tejedor. Ahí conocimos a Gustavo, el Jefe de los Voluntarios del lugar e inmediatamente nos dijo que podíamos pasar ahí las noches que quisiéramos. Agradecimos y le dijimos que sólo estaríamos una noche ya que pensábamos seguir la pedaleada el día siguiente.


Más tarde, conocimos a Daniela, una chica que vive en frente del Cuarten con su numerosa Familia que nos invitó a comer unas milanesas riquísimas. Nos preguntó porque no nos quedábamos un día más a pasarla con ellos y conocer el pueblo. ¿Y porque no? Nos preguntamos… ¿Quién nos corre? ¿Estamos apurados? No… Entonces SI. Gente linda se debe disfrutar. Y así es cómo decidimos pasar un día más en Curaru, un lugar chiquito, pero con gente inmensa de un corazón gigante.
Bomberos limpiando a fondo la Auto Bomba.
La Bichito y La Bellota dentro del Cuartel.
Con Daniela, Romina y todos sus chicos pasando una hermosa noche!
Despertando al día siguiente.

La verdad que la pasamos GENIAL.
Al día siguiente, salimos a conocer el Pueblo de la mano de nuestra guía turística personal Dani.
Esa noche nos invitaron a comer Ñoquis Alemanes… ¡Una delicia! 
¡GRACIAS POR TANTA BONDAD!

El viernes 20 amaneció nublado, pero era tiempo de seguir camino, y luego de que varios habitantes del pueblo se llegaran a saludarnos, partimos rumbo a Pehuajó dejando en Curaru nuevos amigos para toda la vida.

Llegamos a la localidad de Pehuajó bastante tarde y con mucho frío. Decidimos no entrar en el pueblo y pasar la noche en la estación de Servicio que está en el cruce de la 226 y la 5. Donde esta la “supuesta” estatua de Manuelita… ¿Por qué supuesta? Vean el siguiente video para averiguarlo. ACÁ.


Arrancamos rumbo a San Carlos de Bolivar pasadas las 12 del medio día por cuestiones técnicas… la colchoneta Auto-Inflable mía (Lucas), se había pinchado y amanecía durmiendo en el suelo con toda la incomodidad que eso significa. Luego de batallar con los partes y la solución que traía la colchoneta para parcharla, que estaba totalmente seca e inservible, logré poner el parche donde había encontrado la pinchadura (que dicho sea de paso, no era producto de ninguna espina, sino que era producto de un mal diseño de fabricación y de tanto abrirla y cerrarla se rompió la tela) y seguimos viaje. Ese día tuvimos frío en la ruta, por primera vez y de verdad. Llegamos a Girondo pasadas las 5 der la tarde… es decir, muy tarde para seguir pedaleando. La cuestión es que Girondo, es un grupo de tres casas y una escuela que parecían desiertas. A Romy mucho no le gustó y después de analizarlo unos minutos, decidimos seguir adelante. Tarde. Hicimos unos 5 o 6 Kms y encontramos una estancia de mano izquierda que se llama “El Centinela”. Romy entró a preguntar si podíamos armar la carpa del lado de adentro de la tranquera y volvió con una frase que me sorprendió…: “Somos Famosos. Nos conocen del Face”. ¡QUE BUENO! Ahí conocimos a Sergio, María, Agustina y Morena. Una familia que nos trató de primera. Nos ofrecieron un baño caliente, una cena impresionante de asado de tira al horno de leña (la famosa cocina económica) y dormir en una cama por segunda vez en todo el viaje. Charlamos de muchas cosas linda y volvimos a hacer amigos en La Ruta.



Al otro día salimos no antes de desayunar cómo reyes y reabastecernos de agua. Nos dieron una agua mineral sacada directamente del molino que es impresionantemente RICA!


¡Siempre agradecidos con ustedes!


Ese día viento en contra (cómo casi todo el viaje), arribamos a Bolivar a las 4 de la tarde aproximadamente. Entramos al Pueblo por la misma 226 e increíblemente apenas cruzamos la ruta 65, la cosa cambió… tan así como lo escribo… Un cruce y de repente los camioneros se volvieron completamente hostiles y hasta algunos autos nos gritaron cosas que mejor no repetir.
Nos llegamos al centro del lugar hasta la dotación de Bomberos Voluntarios a pedir asilo por esa noche y luego de realizar una llamada telefónica el encargado nos dijo que al presidente de la Comisión “no le gustó la idea” que esperáramos porque nos iba a averiguar sobre donde podíamos hacer carpa. Que ya llamaba de vuelta para pasar el dato… Esperamos y el sol bajo mucho. Ya las casas hacían sombra. La llamada nunca llegó y nos fuimos. Sin antes dejarle un mensaje al Presidente de la Comisión… “Por favor, dále este mensaje de mi parte” le dije al encargado…: Cuando pasamos por Carlos tejedor y los Bomberos del lugar nos recibieron, obviamente le dimos las gracias al Jefe por eso. Y él contestó, “El Cuartel no es de los Bomberos, el Cuartel es de la Gente del Pueblo y de Cualquiera que lo necesite”. El Encargado no sabía si sonreír o no… pero sabía que estaba diciendo una verdad. ¿Le habrá pasado mi mensaje al Presidente? ¿Ustedes que piensan?
De ahí pedaleamos hasta las afueras sobre la ruta 65 a una estación de servicio que parecía sacada de una Peli de La Masacre de Texas. Terminamos de armar la carpa casi sin luz. No fue una buena noche y para colmo mi colchoneta parchada se seguía desinflando (así cómo mi paciencia).

Acá voy a hacer una salvedad… No se crean que todo es color de rosas en un viaje cómo éste. Abundan los ratos no tan buenos y los ratos que son raros. Los ratos de estrés, de melancolía, de incomodidad. Los ratos de mal humor.


Nosotros queremos destacar todos los otros momentos que son hermosos y mágicos. Pero la realidad de pedalear las rutas es de sensaciones bien mixtas.


El hecho de que un tipo con un camión gigante que debe tener el “piringundín” más chiquito del universo (a buen entendedor pocas palabras) te tire semejante mole encima sin importarle nada más que el horario que debe cumplir y hacerte sentir que si te aplasta o no, es secundario, aseguro que no le sacaría nada bueno a nadie. Y sólo estoy citando una de las muchas cuestiones que tienen las rutas…

Pero bueno, volvamos luego de ésta aclaración a las cosas lindas… aunque todavía faltan algunas sorpresas en ésta etapa de la travesía.



Arrancamos al otro día el camino más largo sin pueblos ni estaciones de servicio hasta el momento. De Bolivar a Saladillo. 150 Kms de NADA…


Viento en contra cómo casi siempre llegamos hacer el primer día unos 37 Km y llegamos a una estancia que se llama “El Trío” donde conocimos a otro Sergio y toda su Familia. Nos permitieron hacer carpa cerca de la tranquera y nos ofrecieron una ducha caliente. Tuvimos un atardecer digno de una postal…










Al otro día nos convidaron con unas riquísimas Tortas Fritas y cuando estábamos a punto de salir se desató un viento tremendo. 

Ése día no se pudo pedalear y por primera vez en el Viaje, sentado mientras chupaba todo el frío que ese vientito ofrecía me pregunte: “¿Qué carajo hago acá en el medio de la nada pedaleando como un gil y cagándome frío de ésta manera…?”
Decidí meditar en silencio y después de un buen rato (horas) se lo conté a Romy como quién no quiere la cosa…


Salimos nuevamente a la ruta a las 11:24 de la mañana del día siguiente y ese día hicimos aproximadamente 54 Kms hasta la entrada de General Alvear (pueblo al que no íbamos a entrar porque está a 15 Km de la ruta 205. Ahí, en esa encrucijada, hay un puesto policial de vialidad. En donde conocimos a José, uno de los policías a cargo que corre en bicicleta. Compite. Así que ¿Qué mejor? Nos dejó hacer carpa en la parte de atrás del puesto, nos habilitó la cocina para lo que necesitáramos y además nos permitió bañarnos.




Seguimos Camino al día siguiente pasadas las 11 de la mañana y nuestro amiguito el viento, empezó a hacer de las suyas una vez más. Ese día rendimos solamente 27.5 kms y llegamos con una tormenta que nos pisaba los talones a una estancia que no tenía nombre pero que se notaba estaba ahí desde hacía mucho tiempo. Pedimos un lugar donde armar la carpa que estuviera bajo techo (en lo posible) y nos dieron un lugar en un establo… La cuestión es que ese lugar se usaba de gallinero (y estaban las gallinas y gallos) y para poner algunos terneros en la noche. El suelo estaba plagado de desechos animales de todo tipo, el olor era intenso y la oscuridad la más negra de hasta el momento. A las 4:27 de la madrugada los gallos empezaron a cantar y era cómo si los tuviéramos incrustados en los tímpanos (mi colchoneta seguía desinflándose…), los terneros llamaban a no sé qué otro animal que desde lejos les contestaba. Así también los gallos que tenían diálogos a la distancia con Gallos de otras galaxias… Sí, así de fuerte gritaban los emplumados diabólicos éstos. Desde esa hora no pudimos dormir más. ¿Y adivinen qué? Al otro día amaneció lluvioso y cubierto por completo el cielo. El Clima, con voluntad propia nos iba aponer a prueba.


Lo analizamos un rato mientras tomábamos unos mates. ¿Seguimos o nos quedamos a ver que sale? La respuesta mutua fue la misma: “A menos que se venga un tornado NÚNCA MÁS SE DUERME EN UN GALLINERO O ESTABLO CON ANIMALES”. Miramos el cielo otra vez y la garúa era menor. Un tornado no se viene. Así que rajemos de esta mugre y vemos hasta donde llegamos.


Salimos a la ruta pasadas las 10:30 de la mañana y el viento se estaba encabronando de verdad. Siempre de frente el muy turro y cada vez más fuerte.


Pedaleamos 30 Kms ese día y por fin llegamos después de 4 días bastante memorables a la Ciudad de Saladillo.


Lo primero que hicimos fue tomar unos mates en frente de una estación de Servicio Shell y pegamos buena onda con uno de los Playeros que nos regaló el agua caliente y además nos puso en contacto con sus suegros que son Prescindentes de la Comisión del Club San Cayetano de esa localidad. Nos habilitaron de una las instalaciones y vinieron del Canal 5 de esa localidad a hacernos una nota. La Pasamos muy bien y pernoctamos bajo techo y sin tener la necesidad de armar la carpa.



El Sábado 28 nos recibió con un viento que estaba más enojado que el del día anterior… Wind Gurú (página que predice con mucha efectividad los vientos) nos informó que el viento y a ir aumentando el domingo, el lunes iba a bajar un poco, pero para pedalear sin peligro de caídas, recién el martes… El Viaje nos está poniendo a prueba. Nos frena casi 4 días a tan solo 76 Kms de La Laguna de Lobos, que es el primer punto a llegar de nuestra Travesía. Paciencia, paciencia, paciencia, paciencia, paciencia… A todo esto llevamos pedaleados 1038 Kms, de los cueles sabemos que 1007 fueron con viento en contra (los únicos 30 a favor fueron de Piedritas a Gral. Villegas). Pero bueno… ¡A doble esfuerzo, doble o triple satisfacción!

Los cuatro días se convirtieron en seis… Y pudimos emprender los últimos 76 Kms que nos separaban de nuestro primer punto. “La Laguna de Lobos”.
Habiendo pedaleado sólo 25 Kms, siento que la estabilidad de la Bicicleta y el Nardios Móvil estaba medio rara y paré al costado del camino… Para mi sorpresa, el soporte que une al Nardios Móvil con la Bici, ¡estaba QUEBRADO! ¡¡¡¡HHAAAAAAAAAAA!!!!


“…Se acabó”, pensé, “No quiero viajar más así. Todo se rompe y así no quiero más…”


Llegó Romy unos minutos después y me encontró sentado en el suelo.

Le dije lo que me pasaba y luego de pedirme que me calme, me dijo que iba a preguntar en el galpón que se veía a unos doscientos metros si sabían de alguien que pudiera soldar al carro.


Volvió con la noticia de que el hombre del lugar no estaba… Pero que si tenía todas las herramientas para poder hacer el trabajo. Lo malo era que era camionero y estaba de viaje. Estábamos evaluando la situación un poco más tranquilos y se nos acerca la mujer a la que se le había preguntado. Nos dijo que el hijo de 14 años, se animaba a hacer el trabajo. ¿Qué otras opciones hay? Ninguna. Así que dale que va…


Mientras estaban arreglando al Nardios Móvil, empiezo sentir una leve incomodidad en mis cuartos traseros. Busqué un lugar más privado y luego de un reconocimiento de la zona, llegué a la conclusión de que me estaba saliendo una ¡Fucking Hemorroides del tamaño de una Maní Saborizado!





Recapitulemos…:
*Apareció una varilla quebrada en la carpa nueva a sólo días de salir.
*Se rompió la pata del Nardios Móvil a menos de 100 Kms de salir.
*Se rompió Arturito en Naschel a tan sólo 160 Kms de nuestra salida.
*Se rompió en dos lugares la colchoneta nueva por una falla que no fue por el uso.
*Se rompió el agarre del Nardios Móvil.

Por suerte en vez de hincharse una vena de mi cerebro, se me hinchó una del tuje…  ¿Y adivinen qué? Obvio… NO SE PODÍA SEGUIR PEDALENADO.



La gente que nos había solucionado lo del agarre, nos ofreció que nos quedáramos en el taller hasta que me sintiera mejor. Y así lo hicimos.


Un galpón gigante que se usaba para trabajar de vez en cuando y que la mayoría del tiempo estaba vació no era la excepción a la regla de esos lugares, había muchas lauchas descaradas que por la noche se subían en la carpa y hasta nos hicieron un hueco en el piso de nuestra amada Choza Rutera para poder llegar a la comida de El Nardios.


La primer noche que hicimos en ese lugar tuvimos una charla de madrugada.

No vamos a extender tanto la cuestión.


Nos preguntamos…: ¿Así queremos seguir el viaje?


Respuesta…: No.
Pregunta…: ¿Queremos dejar de viajar?
Respuesta…: No.
Pregunta…: ¿Y qué hacemos ahora?
Respuesta…: Seguimos hasta La Laguna de Lobos y nos replanteamos de qué forma y cómo seguimos el viaje en unos meses.



Y así llegamos a la conclusión de que se venía una pausa en la Travesía.


Al día siguiente mi incomodidad estaba en su apogeo y el día pasó lento e incómodo. Al otro día me sentía mejor y al siguiente no aguanté la quietud y así cómo estaba arrancamos nuevamente la pedaleada los cuatro… Sí, los cuatro: Romy, El Nardios, Yo y el Maní Saborizado.
Llegamos a la localidad de Roque Pérez y paramos para tomar unos mates. 



Faltaban unos 30 Kms para nuestra meta y yo estaba más que embalado con seguir dándole al pedal. Así que incomodo o no. Seguimos y seguimos hasta que por fin, llegamos a La Laguna de Lobos el Domingo 05 de Junio del 2016. Y habiendo pedaleado los últimos 51 Kms con el Fuckin Maní. Pedaleada estoica si las hubo desde el comienzo… No cualquiera se lo bancaría.









Ahí conocimos a Cari, Germán y Emma. Que al vernos arribar a nuestro primer destino, se nos acercaron a saludarnos y no dudaron en ofrecernos su casa para pasar el tiempo que necesitáramos.




Todo fluyó de una manera muy armónica y se dio la causalidad de que mis viejos andaban por Capital Federal, lo que hizo que nos pudiéramos volver motorizados. 



Y luego de pedalear 1114 Kms en 54 días y de pasar 7 días en los de los chicos, disfrutar de unos mimos impresionantes por parte de ellos, unas comidas espectaculares hechas por Cari y miles de charlas mates, bizcochos y muchos tés de por medio, el domingo 12 nos pasaron a buscar y después de cargar hasta las tutucas la Eco, emprendimos la retirada de éste primera parte de nuestro viaje.



¡GRACIAS CHICOS POR SER CÓMO SON! Las palabras se quedan cortas para agradecerles a ustedes y a todos los que sin conocernos nos recibieron con tanto amor.


¡GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS!



salimos de viaje el 13 de abril y llegamos nuevamente a Traslasierra el 13 de junio.

Y si se están preguntando qué onda con seguir viajando… Queremos dejarlos tranquilos con un “SI”. ¿De qué forma? Eso se los contamos pronto… ;)


Lucas, Romy y El Nardios


P.D.: El Maní desapareció dos días después de arribar a La Laguna.

domingo, 15 de mayo de 2016

Si uno cambia de actitud TODO se acomoda (La Crisis)

Hola Amigos!
La Aventura sigue...
Habíamos quedado en que estábamos en los Bomberos Voluntarios de Sampacho, Córdoba y retomábamos la ruta el Lunes 2 de Mayo.
Arrancamos con muchas nubes ese día... Queríamos llegar hasta Coronel Moldes a unos 36 Kms de distancia y así lo hicimos. Los últimos 10 Kms de travesía los hicimos con una muy suave llovizna que no molestaba, pero si no hubiera estado, todo abría sido mejor.
Al llegar al pueblo, nos llamó la atención encontrar el Cuartel de Bomberos completamente vacío... Llamamos en la puerta de el encargado y nos atendieron informándonos, que el cuartel, estaba vacío efectivamente y que no se recibían viajeros... Así que luego de dar una vuelta por el lugar y ver que se complicaba armar campamento ahí, decidimos seguir viaje. Tuvimos que pedalear los últimos 16 Kms con esta "llovizna" que ya mojaba mucho más y estaba pasando a mayores. Llegamos al cruce con la ruta 35 a eso de las 6:30 de la tarde bastante mojados y con mucho frío. La entrada a una estancia nos invitaba a hacer campamento en ese mismo lugar sin más miramientos. Así que luego de pedir permiso, nos dejaron armar la Choza Rutera del lado de adentro de la tranquera.

Llenáte de amor seco por meterte a hacer pis en el monte...

Nuevo sistema de transporte de agua.

Atardecer en el Km 666 de la ruta 35.

Amanecer... Niebla... Fulería...
Esa noche, fue una noche "RARA". Lo ponemos en mayúsculas, porque nos solo nos sentíamos raros, sino que a El Nardios, le detectamos que el ojo derecho no lo abría bien... La preocupación que sentí (Lucas) en un lugar desolado y sin acceso a un veterinario cerca fue tremenda. Y super sin lugar a dudas que el viaje podía terminar en cualquier momento Fermín no estaba bien. Porque al salir de viaje así, nosotros los seres humanod, podemos bancarnos (y yo estoy dispuesto a hacerlo) lo que sea. Pero si Fermín no está bien, se que así no quiero viajar. La noche fue de sueño entre-cortado y de preocupación... Al otro día amaneció con una neblina que no invitaba a pedalear por lo cerrada, pero al cabo de una hora, se abrió lo suficiente y arrancamos.
El Nardios amaneció con el ojo bien.


Decidimos cerrarle "El Nardios Móvil" con un plástico, para que el viento no le pegue en la cara y en los ojos.
Las nubes nos acompañaron unos 20 Kms y luego salió el sol. Llegamos a Vicuña Mackenna a las 3;30 de la tarde y nos fuimos directamente a los Bomberos para encontrarnos con una realidad similar a la de Coronel Moldes, con la salvedad de que no había encargado... sino que había un horario con un número de teléfono para atención de emergencias...
Terminamos haciendo carpa en un camping de la estación de servicio ESSO de la Ruta 7... Lugar donde luego de venir juntando circunstancias y de no poder acceder a un baño (ducha) por segundo día consecutivo, por primera vez en el Viaje, nos replanteamos la posibilidad de plantar bandera y volver...
Otra noche de "Baile Emocional".

Al otro día, luego de hablar y sincerarnos en cómo veníamos sintiéndonos, la "Mochila" estaba más liviana. Y arrancamos la pedaleada con energías renovadas y una actitud más positiva... Nos visualizábamos esa noche duchándonos y durmiendo muy cómodamente. Nuestras visiones fueron interrumpidas por los Camiones irrespetuosos de la cargada Ruta Nacional 7. Queremos aclarar que no metemos a todos los Camioneros en la misma bolsa... OBVIO QUE NO. Pero lamentablemente, un gran porcentaje de ellos pertenecen a la raza bien llamada "Otarios Del Volante" (Donde también entran automovilistas y choferes de Colectivos). El resto de la los seres humanos pertenecen a la raza de "Gente Cómo la Gente".
Los 50 Kms que nos separaban de la localidad de General Levalle, fueron los más estresantes de toda la Travesía... nos hicieron varios "Finitos" que nos asustaron mucho, nos encerraron, no frenaron y nos tocaron bocina justo al pasar al lado nuestro lo que no solo te hacía cagar en las patas, sino que te desestabilizaba al punto de salirnos de la ruta para el lado de la banquina...

Llegamos a la localidad de General Levalle a las 6:30 de la tarde para encontrarnos con una realidad bastante conocida... ¿Adivinaron? Si... Los Bomberos Voluntarios de esa localidad, no tenían guardia y estaban cerrados... ¿WTF?
Yéndo hacia el camping, nos cruzamos con una Señora que muy amablemente nos acompaño y nos indicó con quien hablar en el camping y nos contó, que su hijo había andado de mochila por México. Acto seguido lo llamó por teléfono y él se llegó hasta donde estábamos. Cruzamos unas palabras y luego de un rato de charla y risas, Nico (Así se llama), nos invito a ir a su casa a pasar la noche y a comer... Sin pensarlo mucho aceptamos gustosos y nos dirigimos a su casa.
¡Nos recibieron de PRIMERA! Él y su Novia Alicia, alias "Alice Cooper" y justo estaba un amigo de ellos (Enrique), que es Chef y justo estaba por hacer un cerdo a la parrilla... Nos permitieron bañarnos y nos dejaron dormir dentro del Quincho Cerrado... ¿Les suena familiar? Y sí... parece que las visualizaciones de la mañana habían dado resultado y el universo nos dio un poco de hospitalidad en el momento en que más lo necesitábamos. Luego de una "Comilona" impresionante, nos fuimos a dormir tipo 1;30 de la madrugada y al otro día nos despertamos tipo 10 AM. Luego de la pedaleada estresante de la Ruta 7 nos dolía todo el cuerpo y el día estaba nublado, amenazaba con llover. Para nuestra sorpresa ¡nos invitaron a quedarnos hasta el otro día!
Nico y Alicia... ¡Gente que nos enseñó que la solidaridad con los desconocidos es REAL!
¡¡¡GRACIAS POR TANTO!!!

En El Lago San Agustín en General Levalle
Recalculando...
Alicia (Alice Cooper) enseñándole a Romy a tejer Mandalas.

Romy, Alicia, Enrique, Lucas y Nico
Al día siguiente nos levantamos y a pesar de haber amanecido gris y lluvioso, Febo asomó pasadas la una de tarde y arrancamos por la nueva ruta trazada... Núnca más por la 7. Nos metimos por la Ruta 10 hacia el sur... hacia la localidad de Jovita. Al haber arrancado tarde, a los 36 Kms pedaleados, empezamos a buscar un lugar donde hacer campamento. Y llegamos a la estancia "La Eloisa". Perguntamos a los encargados si podíamos acampar ahí y no solo nos permitieron hacerlo, ¡sino que también nos ofrecieron el baño para poder ducharnos y nos invitaron a cenar un super pollo al horno con ensalada con puré! ¡GENIAL!
¡Gracias Andrés y Verónica por su hospitalidad y por recibirnos tan bien!

En La Estancia La Eloisa.
Con Vero y Andrés.
Al otro día (sábado), arrancamos tempranito y llegamos a Jovita. Luego doblamos al éste, la intensión era llegar hasta la localidad de Serrano, pero el viento empezó a pegar de frente y no pudimos lograrlo... Terminamos llegando a San Joaquín, un pubelito diminuto unos 18 Kms antes de Serrano. habíamos pedaleado 45 Kms.



Chuuuuuuuuy que frío carajo!

Nos pusimos a comer algo en la Plaza del pueblo y ahí conocimos Paola. Una chica muy macanuda que nos invito a tomar un café calentito y nos hizo el gancho con el intendente del lugar para hacer noche en una garita de la Municipalidad. Todo se dio muy bien ¡y hasta nos permitieron darnos una ducha en su casa! Por la tarde conocimos a su marido Lucas y compartimos todos unos mates. Luego a la garita a preparar todo para hacer noche... Al rato, se llegaron Lucas y Pao y nos dijeron que nos invitaban a pasar la noche a su casa. Ellos tenían una cena con amigos, pero nosotros podíamos quedarnos ahí tranqui y hacernos algo de comer... ¡OBVIO QUE SI!


Increíbles Hamburguesas cortesía de Pao y Lucas!
Esa noche, fue la primera de todo el viaje en que dormimos en una cama... Se ve que el viento en contra nos había cansado porque al otro día ¡nos desperamos pasadas las 10:30 de la matina! La cosa iba genial y Romi sacó a dar una vual a la plaza a El Nardios. Cuando volvieron, Romy me dice que cree que el Enano tenía otra vez el ojito derecho medio cerrado, y efectivamente así era. La preocupación ya no era algo que pudiera controlar fácilmente y menos en un pueblo donde no había veterinario.
El medio día llegó y Pao y Lucas nos agasajaron con unos Ñoquis caseros IMPRESIONANTES. 


Pao y Lucas preparando Ñoquis caseritos!

Gracias Chicos por tanto amor!
Después de la sobre mesa, decidimos salir a estirar las piernas (y las patas) y caminar unos kilómetros por la ruta. Cuando llegamos al asfalto, nos dimos cuenta que no corría ni una gota de viento. No hubo ni que decir nada… era tarde, pero nos dio ganas de salir a pedalear. Así que volvimos, les comentamos a los chicos y en menos de lo que canta un gallo, luego de una despedida acorde a los favores que habíamos recibido, estábamos nuevamente en la ruta. Rumbo a Serrano.



Llegamos al pueblo pasadas la 5 de la tarde y ya con algo de frío. Conocimos a Selso, un Cicloviajero que nos buscaba porque alguien del pueblo le avisó que había dos personas con bicicletas cargadas hasta el moño pasando por ahí. Él nos facilitó la posibilidad de armar campamento en la estación de servicio del pueblo, hablando con el encargado, que era conocido y luego a la noche, nos trajo de comer y tomar ¡una cerveza, una gaseosa dos lomos, papas fritas y una pizza! Selso, su gran corazón y sus anécdotas… ¡UN GRANDE!


El Rock de la Pizza y los Lomos.
Con Selso. UN GRANDE! Gracias!!!
A todo esto busqué un veterinario, domingo por la noche, y llegué a la casa de Hernán Miñiz. Me recibió de primera, estaba haciendo trabajos de jardinería y dejó todo por atender a Fermín. Me explicó que El Enanito tenía una Conjuntivitis, que me quedara tranqui que era algo muy normal en las condiciones de viaje. Respiré aliviado. Y mientras su señora me cebaba unos mates, él se fue a su negocio, trajo unas gotas y unas pastillas y me explicó cómo ponérselas y los horarios. Después de charlar un rato más, le pregunté cuanto era por todo y no me quiso cobrar… ¡ni los medicamentos!
¡GRACIAS HERNAN POR TU AMOR A NUESTROS HERMANOS ANIMALES!

Esa misma noche, también apareció Alejandro Muñiz (el hermano de Hernan) que trabajaba en un canal local y nos hizo una linda nota para la TV.

Al otro día, más tranquilos, descansados y con el ojo de Fermín mucho mejor, arrancamos la pedaleada que nos llevaría a Buchardo, provincia de Córdoba. Hicimos los casi 33 Kms muy bien y con viento en contra. Llegamos temprano, onda pasadas las 4 de la tarde estábamos tomando unos mates en la plaza. Fue ahí, cuando una señora se nos acerca y dice… “A ustedes estaba buscando…”. Se presentó cómo “La Pepa” (Estela), amiga de Selso… Parece que le había avisado por teléfono que íbamos y La Pepa salió a buscarnos y ¡nos invitó a hacer carpa en el jardín de su casa y luego nos hizo u super asado! Nos contó la historia de su vida y cómo con perseverancia y buena onda se logra todo. También nos dejó muy en claro que ES CHOLULA y ama serlo.
La Pepa… Un personaje hermoso que es el monumento estoico viviente al “Sí, SE PUEDE”
¡Gracias Pepa por tu alegría y bondad!


El asado de La Pepa!

Gracias Pepa por tanto!!!
El día que partimos de lo de La Pepa, nos encaminábamos a nuestros primeros 15 Kms de tierra… así que al no saber el estado del camino y al creer que iríamos a tardar todo el día en recorrerlos, habíamos decidido llegar a Charlone (ya provincia de Buenos Aires) y hacer noche ahí, pero resulta que el camino estaba genial y llegamos muy temprano.


Calle de tierra, allá vamos!


Miramos el reloj y eran las 2 de la tarde. ¡SIGAMOS! Dijimos entre los dos.
La tura nos llevó 20 Kms más allá y llegamos a Emilio V. Bunge. Nos dirigimos otra vez a la estación de servicio (Nuca fallan las estaciones por lo general) y se nos acerca un hombre que nos comenta que un amigo de él no estaba buscando por la ruta… Así, luego de un llamado telefónico avisándole que estábamos ahí, conocemos a Alejandro Guerra. Adivinen… ¡Sí, también conocido de Selso!
Nos invitó a ir a su casa y nos agasajó con un Guiso de mondongo que estaba TREMENDO. Nos contó que es Ciclista, Bombero, Árbitro de Fútbol, Instructor de Percusión en Comparsas y estaba por ponerse una casa de Alineado y Balanceo… Pasamos una velada impecable con él, sus hijos y su señora (María) y a eso de las 12:30 de la madrugada nos fuimos a la cucha.
A la mañana siguiente, amanecí con una revolución intestinal que me hacía ver las estrellas… Por suerte la noche anterior nos habían invitado a quedarnos un día más, así que aceptamos.
Gracias a eso, ese día nos hicieron una entrevista en la radio local “FM Zeta 100.3” y más tarde se llegaron de canal local a hacernos una entrevista para la TV.
También ese día Ale nos comenta que hay un camino alternativo de tierra por el que podemos llegar a General Villegas acortando unos 15Kms… Así que al ver el buen estado de la ruta decidimos ir el día siguiente por ahí.
Gracias Ale, María y los chicos por hacernos sentir tan bien!
Entreviste en la Radio Zeta 100.3


Y así lo hicimos.

Habíamos pedaleado unos 8,5 Kms cuando decidimos parar a un auto que venía del lado al que nos dirigíamos y le preguntamos qué tal estaba el camino por aquellos lados. Nos respondió que iba para Villegas, pero que no había podido pasar por una laguna que se había formado en el camino. No quedó otra que pegar la vuelta. Pedaleamos 15 Kms de más ese día y por supuesto, nunca pudimos en esa jornada llegar a General Villegas. Así que paramos en Piedritas a 30 Kms de Villegas a hacer noche en una estación de servicio a la orilla de la Ruta 33.
Noche de camiones y perros ladrando… el cansancio era grande así que no importó nada.

Fíjense abajo de los arbolitos... Ahí estamos!
¡El día siguiente nos sorprendió con SOL!
Lo mejor era que soplaba por primera vez viento de cola. Así que luego de desayunar y desarmar campamento, arrancamos y por primera vez en toda nuestra travesía supimos lo que es la ¡BONDAD DEL VIENTO A FAVOR!
Volamos por la Ruta 33… Los camioneros todo super buena onda, también los automovilistas. Una pedaleada Gloriosa.
Hicimos tres tandas de 10 Kms en 30 minutos cada una.
Llegamos Gral Villegas pasadas las 2 de la tarde y luego de pasar por la YPF ACA Full que no tenían duchas ni parque, llegamos al Complejo Municipal Parque General San Martín, donde nos recibieron de primera, nos dejaron hacer carpa bajo techo, y nos habilitaron las duchas. UN LUJO éste lugar.


Abajo de la galería a la derecha... ¿Nos vieron?


Acá conocimos a Marcelo Dublanc, otro Cicloviajero que nos vino a visitar, y nos invitó a su casa, pero ya teníamos todo armado. Igualmente se llegó todos los días a charlar, nos regaló comida y nos lavó amablemente la ropa que teníamos sucia.
¡Gracias MARCELO por tu buena onda y predisposición!


Con Marcelo Dublanc. Gracias por toda la compañía y los regalos!
Desde acá, estamos tratando de publicar ésta entrada… esperamos poder hacerlo para que la disfruten y poder tratar de acercarlos un poquito a ésta aventura hermosa que estamos viviendo.

Un gran abrazo a todos de Romy, Fermín y Mío.